Aunque dependiendo de su contexto es probable que usted ya no visite del todo este tipo de establecimientos, imagine por un momento que se encuentra en su tienda de discos favorita y que decide adquirir alguno, algún lanzamiento reciente o aquella pieza que siempre pensó que faltaba en su casi sagrada colección. Se dirige usted a pagar y al llegar a la caja se oye la pregunta: “¿cuánto sería?”, pero esta vez la persona que la dice es el cajero y no usted... sí, puede usted pagar lo que quiera por su compra, e incluso puede decidir no pagar si así lo prefiere.
Creo que para nadie es un secreto que tomamos cotidianamente la decisión -disculpando la generalización- de no pagar por la música que oímos. No obstante, devolviéndonos al ejemplo anterior, esto sería análogo a huir a toda la velocidad de la tienda, disco en mano, tratando de capearnos los obstáculos para salir exitosos del hurto, por que sí, al fin y al cabo sigue siendo ilegal robar música, por más o menos sutil que sea la forma que usted decida utilizar para hacerlo. Probablemente estamos muy lejos de poder elegir el precio de los discos en una tienda, no obstante, este pasado 10 de octubre, miles o quizás millones de personas experimentaron algo similar, descargaron el más reciente disco de Radiohead, pagando por él básicamente lo que ellos quisieran.
Me permito cederle un poco de espacio a mi fanboy interno por un momento, y sí, el sétimo disco de Radiohead finalmente vió la luz, tras un prolongado descanso de la banda de 4 años, luego del lanzamiento en el 2003 de Hail to the Thief. Tras este último disco, el grupo se vio libre de sus obligaciones contractuales y trabajó sin presión en su nuevo material, que quedó listo tras un largo proceso de producción. Si bien es cierto el no tener disquera les permitió trabajar a sus anchas, también significaba un obstáculo para la distribución de la nueva entrega, o al menos eso pensaban los fans y el público en general. Sin embargo, el 1ero de octubre Johnny Greenwood, integrante del grupo, publicó un sorpresivo mensaje el el blog del grupo, anunciando a través de su sitio (www.radiohead.com). que ellos mismos distribuirían el disco a través de su sitio en internet. El disco estaría disponible en 2 presentaciones: el llamado discbox, un ítem de colección pensado para los más fanáticos con material adicional, o bien se podría ordenar sólo el derecho a bajar el disco desde Internet. El rumor se difundió rápidamente entre los fans, y para mayor desconcierto de los mismos, aquellos que ordenaron sólo la versión digital notaron que a la hora de pagar ellos podían decidir el precio del disco. Muchos pensaron que se trataba de alguna clase de hoax.
Con la expansión de Internet y el abaratamiento de los medios de difusión digital ( ¿recuerdan cuando el mae que tenía el quemador hace unos siete años podía cobrar dos o hasta tres rojos por quemar un disco y era un negociazo? ), la industria disquera reporta cada vez más pérdidas año tras año. Esta noticia de cierto modo es un nuevo golpe a dicha industria. Se ha dicho mucho al respecto, y ciertamente hay ejecutivos preocupados. Aunque según la prensa la banda planea firmar con alguna disquera, para una distribución más convencional del disco a principios del próximo año, el hecho de que un grupo no necesite de la industria para difundir su material pone aún más nerviosos a los principales representantes de un negocio que pareciera ya no ser tan rentable.
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etoherrera @ Tue Nov 06 17:42:53 -0600 2007
Mi grupo favorito por mucho :) siguen siendo unos genios.
Que bueno que alguien es tan fiebre como yo.
Yo me quede despierto toda la noche hasta que el link del download llego a mi correo. Lo baje el 10 de octubre a las 12:45 am.