Agarre el mapa de America y échele un ojo a esas tierras que separan Costa Rica de Perú ( si vive en Peru primero imagínese que vive en CR ) . No parece ser taaaan largo verdad? Pues lo es.
Sabia que recorrer el camino Inca está en el 83.7% de las listas de cosas “Por hacer” de todas las personas con listas de cosas por hacer en el mundo (dato inventado con fines ilustrativos).
Tire la idea al aire, un recorrido lleno de climas variados, llamas y pueblerinos sinfín. Probablemente lo tilden de descabellado cuando hable de poner en pausa lo que los más cuadrados definen como "vida" , viajar en bus y suscribirse al nomadismo moderno más duro (también conocido como “mochilear”) pues esta aventura incluye paquetes de estadía de subsistencia limitada en cada país. Y bueno, no se vale llevar mucha carga.
Pero si Ud. es afortunado, un par de amigos decidirán renunciar a todo y trotamundear con usted. Y es que así fue como tres amigos, emprendieron su odisea suramericana.
Carlos Bonilla , Adrián Pauly y Ricardo Tovar partieron el primero de setiembre. Se fueron por tres meses dejando atrás trabajos, cigarros y demás vicios . Se pusieron ropajes de viajero (es decir cualquier chuica cómodo) y a punta de mapas, cámaras y una guaca de abrazos, se fueron rumbo a Suramérica. Ir al Machu-Picchu era la meta, pero apuntaron a Argentina y a escudriñar el camino con cuidado.
Entre ellos tres escribieron un blog, soltartodoylargarse.com, para relatar y delatar cada parte de su recorrido. Se volvieron informales catadores de hoteluchos, cervezas, arenas de playa y arquitecturas históricas. Recuerdan con nostalgia su acento original y sus cachetes llegaron más poblados de vello que un piso de barbero.
Bocas del Toro fue el destino que inauguró su viaje, Isla carenero los recibió con delfines y snorkles. Los chicos parecieran vivir en un “salvapantallas” de la vida real, mas luego parten hacia David, donde se alojan en un mundo morado en forma de hotel y luego los invitan a participar en la *snif* devolución de tortugas recién nacidas al mar. Ya luego en Panamá City, y como para explotar el espíritu verde de los chicos, tuvieron la oportunidad de rescatar a un oso perezoso del asfalto caliente y transitado.

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kbk @ Tue Jan 08 10:00:07 -0600 2008
Suena como una experiencia espectacular. Props por dejarse las barbas.