Digamos que usted ya tiene 5 años de haberse ido de la casa de su mamá. Y que en esos 5 años, por lo menos ha aprendido a separar la ropa por color para echarla a la lavadora. Y también que al arroz hay que ponerle agua porque si no, no se suaviza.
Eso está muy bien, sí. No le vamos a restar méritos. También entendemos que usted es una persona muy ocupada, que va a la U de noche y a la oficina de día, que cuando llega a la casa, el cansancio es como cansancio de llamar al “Jardín feliz”, “Feliz, feliz”, “China Feliz”, entre otras felicidades (en el mejor de los casos, no creemos que usted sea un paladar impuro adicto a las hamburguesas de vaca vieja de algunos lugares con banquitas amarillas). Y bueno, sí, la gente se cansa, ¿no?... tod@s tenemos derecho a querer comernos medio 25 y medio 14 en el mismo plato de vez en cuando, viendo un capítulo de Lost o pimpeando el maiespeis. Esa es la felicidad...
Pero bueno, hay que ver, también, que cuando uno invita gente a cenar no le va a dar las sobras del tarrito verde que está en el fondo de la nevera desde anteayer.
Nos estamos yendo por las ramas: es tuanis que la gente sepa cocinar. A todo el mundo le cae bien la gente que sabe cocinar. Llegan a su casa con un montón de botellas de guaro que después no se llevan y, si son educados, le acomodan la cocina.
Entonces vale la pena animarse. Bueno, le vamos a dar una receta muy exótica, para que deje a sus compas con la boca abierta y pueda dárselas de persona que sabe lo que hace –al menos por un rato.
Tabla otomana
Una tabla otomana puede llevar montones de cosas, sí. Depende del tiempo, de la cantidad de plata que tenga para hacer la comida, de sus alergias y de la oferta de productos que haya en el súper de su barrio. En esta, vamos a ir al suave, con unos panes delgados, falafel, tomates marinados y tzatziki (si quiere/ puede agregue unas aceitunas kalamatas). Esta tabla está pensada para 2 personas, pero se pueden doblar las cantidades fácilmente, para que le rinda más.
Pero vamos en orden. Primero el tzatziki, que tiene que estar frío al servir.
- 1 tarrito de yogurt natural pequeño.
- ½ pepino pelado y sin semillas.
- 1 ajo pequeño triturado.
- Hojitas de hierbabuena y eneldo FRESCAS
- Una pizca de sal, un chorrito de vinagre de manzana y aceite de oliva.
El tsatziki es la sopa otomana por excelencia. Se sirve como entrada o acompañando tapas. Es muy fácil de hacer, nada más se licua el yogurt con el pepino, la sal, el vinagre, el ajo y la hierbabuena. Se pone en la nevera a enfriar y al servir se decora con las hojitas de eneldo y un chorrito de aceite.
Listo el tzatziki, marinamos los tomates.
- ¼ de kilo de tomates cherry. Pruébelos, si están bien dulces, déjelos enteros, si no, hay que cortarlos en mitades.
- 2 cucharadas de vinagre balsámico.
- 2 cucharadas de aceite de oliva.
- Sal y pimienta.
Revuelva todo y lleve a la nevera también.
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ch|o @ Tue Mar 18 11:50:58 -0500 2008
furia, casémonos sí?