“Ahí llevo solo a gente especial” fueron las palabras con la que me generaste la expectativa del lugar.
Nos subimos al carro y tomamos rumbo. Llegando a Barrio Escalante y doblando a la derecha como quien va a salir a Los Yoses, nos acercábamos a Olio. Obvio que pensé “puta…, ajá sí, qué lugar mas especial, :roll: ” pero seguimos unos metros más y doblamos a la izquierda, nos metimos en una calle aparentemente sin salida, hasta pegar con la línea del tren. Mi confusión no era para menos, yo pensaba, “o esta amiga esta loca o el chante es un vagón abandonado o algo”. Doblamos a la derecha como siguiendo la línea hasta que parqueaste y apagaste. Yo hasta ahí seguía bateadísimo. Caminamos uno o dos metros y me dijiste “Es ahí” señalando un montón de matas como enredaderas que salían como de una especia de balconcito, donde nos recibió el guachi y un perrito boxer de aspecto inofensivo.
El guachi nos abrió amablemente y entramos. Debo decir que el lugar me fascinó con la primera impresión. Pequeño, acogedor, un aspecto entre rústico y campestre pero con ese feeling y ese mood que le daban las notas de jazz que salían del equipo (más tarde notaríamos que para el oído la oferta también era buena, desde Zeppelín hasta los beats del electro tango, dependiendo del mood del anfitrión o de lo que los comensales le pidieran escuchar), mismas notas que parecía que hacían bailar los platos que colgaban de las paredes a manera de decoración y movían las sombras que producían las candelitas en las mesas.
Por suerte para nosotros no había mucha gente. Quién nos atendió dijo ser el dueño del lugar (no sabía que ya te conocía bastante bien en ese momento, ahora es a mí al que saluda) y su nombre, Lolo, así a secas. Nos ofreció de tomar y pedimos vino, como debe de ser (prometo no mencionar el episodio con el vino Don Francisco, si hay algo peor que Sábado Gigante, es un vino con su cara) y de comer, por supuesto, pizza inolvidablemente deliciosa. Juro que jamás voy a olvidar el sabor de la pizza de anchoas, jamás. Está entre mi lista de cosas comer por lo menos una vez al mes.
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etoherrera @ Sun Jun 22 23:03:26 -0500 2008
ah mae que bueno. yo fui ahi una vez, pero sin mentir fue hace como 8 años ya... pero grabo una impresion muy buena y desde entonces me quedo el recuerdo, en especial del mood romanticon que tenia. Yo pensaba que ya no existia... me ha dado una buena noticia... y una buena idea de donde llevar a mi novia ahorita que cumplimos meses :)
gracias!