El 4 de Octubre se celebra el Día Mundial de los Animales. Es el día en que el mundo recuerda al nuestros bellos especímenes que llamamos mascotas, ese hámster baboso que da vueltas en la rueda sin llegar a ningún lado, el gato que araña el sillón donde se sienta el tata de uno -que se lo periodiquea cada vez que lo hace- y no puede faltar el perro que dejó miaos por toda la casa antes de aprender que cuando uno decía: “¡¡P%$# Conan en la alfombra no cabrón!!” quería decir que lo hiciera en el jardín.
Actualmente estamos viviendo una real problemática de sobrepoblación de zaguatillos y gaticos en Costa Rica. Para quienes ayudan en estas organizaciones todos los días es como estar en el programa de Animal Planet de policías perreros; ven todos los días animales muertos por abuso, agresión, abandono o sacrificados. Se estima que hay alrededor de unos 4 millones de animales en abandono en CR. Y no solo los perritos que vemos en la calle son los que sufren las consecuencias del descuido de los ticos, hay animales viviendo en casas donde los maltratan y no los mantienen en condiciones dignas.
Actualmente no existen programas que eduquen a la gente en como se deben tener y cuidar los animales. A esto se suma que los güilas aprenden las malas mañas mejor que las buenas y si ven a un adulto maltratar a un animal la probabilidad de que haga lo mismo es muy alta. Los pocos programas que se crean para ser distribuidos en escuelas por entidades que se preocupan por este tema han ido siendo cerrados por falta de recursos.
Existen organizaciones en el país que ante este problema realizan actividades de más impacto y de efecto inmediato como las campañas de castración y adopción de mascotas. Algunas de estas organizaciones son nuevitas de paquete, otras llevan hasta 30 años en esta labor.
Se recomienda que los animales sean castrados para prevenir agresividad, enfermedades y la reproducción descontrolada. No en vano a los infieles se les llama “perros”. Si los dejan, van a salir a cruzarse con cuanta zagüata se les ponga en frente.
Además de evitar la reproducción descontrolada, castrándolos dejan de andar montando a los peluches o a la pierna de las visitas y la agresividad para los demás animales de la casa también se reduce. Aparte de los beneficios de comportamiento, también se evitan enfermedades de útero, de próstata.
Hay mitos de que si se castran las perras sin tener una cría no son tan “dulces” o dóciles; que van a dejar de ser las mismas y la personalidad de Popy o de Bola de Nieve cambiarán. ¡NO! No pasa. También cabe mencionar que la castración aplica parejo para machos y hembras. No solo las hembras deben ser castradas. No sean machistas.
Compartir en MySpace 