FLOSS
"Nos gustaría saber si estarías interesado en escribir algún artículo sobre FLOSS [...] escrito en un lenguaje que los mortales corrientes puedan entender"> decía la invitación, y heme aquí, aceptando y haciendo el intento.
¿FLOSS? Para los gringos eso significa "Free/Libre/Open Source Software", es decir "Software Libre" y "Software de Código Abierto".
¿Cómo se come eso de "Software Libre"? O mejor dicho, ¿el software de veras puede ser libre? ¿es que acaso alguien lo tenía secuestrado? Eso de "libre" no necesariamente se refiere a poner el software en libertad, es más bien a liberar a los usuarios de software, es decir, a vos y a mí. ¿Liberarnos de qué? De muchas cosas, por ejemplo de la impotencia que sentís cada vez que la computadora hace casi, casi lo que vos querés, pero no exactamente eso. O de esos rituales que surgen cuando el programa que usás tiene un problema y en lugar de repararlo no te queda otra que convivir con él: aquello de "prender la impresora, esperar que se apague la luz roja y que parpadee la luz verde, y entonces ponerle el papel" ó eso de "abrir la laptop, esperar que se apague la luz del disco duro, hacer doble click en ese ícono y entonces abrir el programa de correo electrónico." ¿Todos tenemos un ritual de esos, no?
Ok, "¿qué es?" Acudiendo a la definición, es cualquier programa que nos permita cuatro cosas: primero, que uno lo pueda usar para lo que quiera y sin restricciones, que tal vez suena raro, pero he visto programas que dicen que no se pueden usar a menos que a uno le gusten los gatos; segundo, que uno pueda revisar como funciona el programa y adaptarlo según las propias necesidades; tercero, que uno pueda hacer tantas copias como quiera y que se las pueda dar a quien quiera; y cuarto, que uno pueda publicar cualquier mejora que le haga al programa. Y nada más, así de simple.
"¿Y existe eso?" ¡Claro que existe! Uno de los programas más populares de este tipo es Firefox, un navegador web rápido, fácil de usar y con muchísima funcionalidad novedosa (igual que Google Chrome que también es libre). Lo acompaña Thunderbird, un lector de correo electrónico, igualmente simple y flexible. También está OpenOffice.org, una suite de oficina que tiene toda la funcionalidad que uno puede esperar de, bueno, una suite de oficina: procesador de texto, programa de presentaciones, hoja electrónica y hasta una base de datos. Más allá de eso hay programas de diseño gráfico, diagramación de texto y 3D, diseño de páginas web, de finanzas y muchísimos más.
Pero, "¿y todo eso es de verdad gratis?" Sí y no. Sí es gratis en tanto vos tenés permiso para hacer gratuitamente tantas copias como querás y dárselas a quien querás, pero esas copias te cuestan plata, ya que tenés que sacar tiempo para hacerlas y tenés que ponerlas en algún lado, digamos un CD o un DVD. Además hay otro costo, más sutil pero también más importante, que es el asociado a tener que aprender un programa nuevo: si bien Firefox es un navegador de Internet, no es idéntico a Microsoft Internet Explorer y si bien OpenOffice.org Writer es un procesador de palabras, no es idéntico a Microsoft Word. Ese es precisamente el punto: no se busca hacer copias de programas existentes, incluidos sus problemas, lo que se quiere es desarrollar software excelente que haga lo que los usuarios quieren que haga.
Una pregunta muy común es "si yo no sé programar ni el reloj del microondas, ¿cómo hago para hacer todos esos cambios que yo quiero hacer?" y la repuesta es que no los hacés, conseguís que alguien más los haga por vos. Existen comunidades de desarrolladores de Software Libre, que incluyen a gente que no programa y a gente que sí programa. En la gran mayoría de estas comunidades los primeros participan aportando ideas, reportando errores, realizando pruebas realizando traducciones, elaborando artes gráficos, y por encima de todo exponiendo argumentos en las discusiones respecto a cuáles deberían ser las características del programa en cuestión, es decir, tienen voz y voto.
Existen igualmente comunidades de usuarios que se brindan ayuda unos a otros, por ejemplo, si no sabés como utilizar una funcionalidad particular, podés realizar tu consulta ya sea en una lista de correos, en un foro web o en un grupo de chat y siempre hay alguien que contesta ya sea con una solución o por lo menos con un "no sé, pero yo tengo la misma duda" y ambos buscan juntos. En Costa Rica existen varias de esas comunidades y la forma más fácil de dar con ellas es visitar la página web de la Red Costarricense de Software Libre.
Bueno, hice el intento y espero que la explicación cumpliese las expectativas. Creo que es claro que el tema es vasto y que tiene muchas aristas, pero la mejor forma de incursionar en esto es que bajés alguno de los programas mencionados antes y ¡déle bimba!

2008/11/25 | Jen®