Si hay niños, evite mirarlos a los ojos. No pretenda competir con sus habilidades, para ellos esto NO es sólo un juego.
Cartonaje
Sabemos que las comodidades y perezas modernas siguiendo el Santo Grial de La Ley del Minimo Esfuerzo; son el principal reto a vencer antes de sumergirse en el excitante y casi nunca seguro mundo deportivo, es por esta razón que hoy les traemos una práctica y divertida alternativa: el cartonaje* : m. Deporte que consiste en el uso del carton para aventarse en peñas y montes. Siempre preocupados por la seguridad de nuestros lectores, los bimberos nos fuimos al Parque de La Paz, cartones en mano, para poner a prueba la sobrevivencia de nuestras amebas y partes bajas de la espalda durante una sesión de cartonaje extremo.
Para practicar Cartonaje, primero necesita una caja o al menos un buen pedazo de cartón. Sugerimos que pregunte en una tienda de electrodomesticos o de plano vaya al patio trasero de la misma y espere a que se descuide el guarda, puede buscar en basureros (por amor a la salud, use guantes) o en algún Más x Menos. Si lo que quiere es experimentar peligro y emoción pre cartonaje, entonces puede aventurarse un poco más e intentar arrebatarle una caja a alguien más, de paso pondría a prueba su capacidad para correr como en maratón.
Si lo que prefiere es sentir la adrenalina y latidos de corazón tipo taquicardia, ofrezca su ayuda al vecino cito papacito que está en plena mudanza. Finalmente, si le da pereza eso de experimentar más de la cuenta, agarre la caja donde su hermanita menor tiene guardados los peluches que le regaló el ex novio.
Ya con cartón en mano, sería buena idea pimpearlo. Consiga pintura o spray de colores y decórelo como mejor le parezca. Puede pegarle lentejuelas si lo que quiere es un estilo más de alta moda, o dibujarle una calavera bien huesudona si lo suyo es verse bien punk. No es necesario esforzarse mucho en la decoración, después de todo, al final del día el cartón quedará hecho confetti.
El Parque de la Paz es un buen lugar para iniciarse en el cartonaje para principiantes. Una vez que ya cuente con experiencia suficiente y sea un cartonajista pro, puede irse a las montañas de Tarbaca y mandarse de algún guindo, siempre tomando las precauciones necesarias (en DeleBimba no nos hacemos responsables por narices quebradas y nachas raspadas).
Por el momento en esta etapa inicial, no necesita más que un cerro lo suficientemente empinado para que el cartón se deslice a pesar de su peso (enfrentémoslo, ya ninguno pesa los que pesaba de guila).

Como para deslizarse libremente se necesita más que solamente sentarse en el cartón, préstele atención a estas recomendaciones útiles:
- Ponga sus manos hacia atrás y levante un poco su zona inferior.
- Sus piernas y brazos deberán permanecer siempre dentro del cartón.
- Puede sujetarse de los lados e intentar deslizarse con el cartón en forma de cono.
- Para frenar utilice sus pies. (¡Nunca intente practicar cartonaje sin zapatos!)
- No es posible desviar la ruta del cartón una vez deslizándose, recuerde escoger una pendiente libre de piedras, vidrios u objetos que puedan ser peligrosos; tome en cuenta que en esa carrera pendiente abajo, un guila atravesado o una compita vendiendo copos se convierten en objetos peligrosos.
Escoja bien la pista de cartonaje, algunas pendientes tienen huecos profundos y piedras puntiagudas que podrán truncar su carrera o mínimo su estilo para sentarse un par de días, créanos no querrá rasparse más allá del fondo del cartón.
Puede organizar carreritas con sus amigos, y hasta inventar nuevas maneras de deslizarse: de panza, de ladito, de pie. Muchas saldrán por accidente por si solas.
Subir y bajar la pendiente puede resultar realmente cansado especialmente para los que su ejercicio es abrir y cerrar el portón del garaje, o para los que su capacidad pulmonar se ve mutilada por practicas “humorísticas”. Llévela suave, pare un rato y cómprese un granizado, haga un poco de papeleteo o tómele fotos al puente. Nunca olvide jalar y no dejar descuidado su cartón, pues será bien codiciado por los demás cartonistas.


2008/03/18 | Jack Jahnson