Por las Ruinas de Copán
Muy al noreste de Honduras, casi casi llegando a Guatemala, se encuentra uno de los sitios más importantes de la civilización precolombina. El viaje es larguísimo, el calor agobiante, pero vale la pena apreciar lo poco que queda de los habitantes nativos del área.
De primera entrada uno se topa con una pequeña pirámide rodeada de la Gran Plaza. Según cuenta la guía turística, en este lugar se reunían todos los aproximadamente 20,000 habitantes del reino de Xukpi.
Antes de entrar al sitio de las ruinas, es requisito darse una vuelta por el pueblo de Copán Ruinas. Este particular lugar mezcla anacronísticamente las calles de piedra y casas de adobe con edificaciones nuevas y evidencias de modernidad. Aunque hay varios grandes hoteles, el municipio se ha encargado de que la arquitectura de los edificios vaya acorde con la imágen particular del pueblo.
En medio de las edificaciones se encuentran varias muestras de monumentos y escultares del lugar.
Este monumento se encuentra frente a la grán pirámide que cubre el templo subterraneo Santa Rosa. Estas esculturas rectangulares se llaman estelas y representan a los distintos gobernantes.
Aqui se puede ver otra de las pirámides de la Acrópolis y una de las entradas a los túneles.
Muchos de los monutmentos que están esparcidos a lo largo de las plazas son replicas. Los originales se mantienen dentro del museo del parque para protegerlos de los elementos (incluyendo los elementos del tiempo y los elementos humanos).
Cerca del rio que divide el valle de Copán se encuentra el área residencial, aquí es donde vivia la mayoría de la gente. No quedan muchos rastros visibles de las chozas en las que habitaban.
La escalinata jeroglífica es uno de los templos más grandes del lugar. Las gradas contienen el texto más grande que se ha descubierto de la civilización maya.
Aunque la escalinata se habia desarmado, esta fue reconstruida pero no se ha podido descifrar el texto porque las piezas quedaron en desorden.
Dentro del museo se encuentran muchas piezas en excelente estado de conservación.
En el centro del museo construyeron una replica a escala del templo Rosalila. Este templo de verdad tiene esa coloración roja.
No lo pudimos ver ya que se encuentra en los tuneles y el tour de estos es altamente restringido, a la hora que llegamos ya no lo daban.
Es una buena excusa para volver a ir
