La Mujer es Aquella Soñadora Romántica

  • La mujer es aquella soñadora romántica, siempre en la búsqueda de su príncipe azul. Aquel caballero quien se presentará ante sus padres, la tomará en casamiento, formará una familia… ¡Oh mujer! Dadnos amor a diestra y siniestra y nunca osarais cruzar tu mente en el pensamiento impuro de la lujuria.

    Em… em… ¡ajá! Pues resulta que siempre se ha visto a la mujer como ese ente que nunca jamás en su vida le da rienda suelta a la imaginación y cae en el eslabón la pasión. ¡Claro! Sea usted una fémina y tenga un pensamiento pecaminoso y confiésese porque eso es malo, eso es de… ¿hombres? Las mujeres están hechas para dar y recibir amor, no vaya a ser que a usted me la cataloguen de tal por cual, calentona o mujercilla por sentir ganas de un “encuentro cercano del masculino tipo”.

    La historia se ha equivocado. Es mentira que siempre las mujeres quieren a un “príncipe azul”, muchas veces sólo quieren pasarla bien. Los hombres han interpretado todas y cada una de las fases del cortejo como una simple y llana calefacción del sentido auditivo, llámese vulgarmente “calentando la oreja”. Ellos se han tragado el cuento de que una mujer nunca “les soltaría nada” sin ellas estén completamente seguras que su caballero se derrite por ellas. Mito urbano.

    Tal vez esto sea una poco difícil de asimilar; a primera vista esta teoría parece poco práctica, pero lo que a muchos y muchas se les olvida es que a veces las hormonas lujuriosas pueden más que aquello que llamamos corazón. Sí, es cierto, las mujeres buscan estabilidad y apoyo, alguien que las quiera, pero no siempre es lo que quieren cuando se aproximan a un elemento XY. También las mujeres quieren sexo, pasión y… ¡sólo eso! No están buscando un gentil que las invite, ni tampoco que las ande presentando como su novia. Quieren pasarla bien, como cualquier otro ser humano del sexo opuesto.

  • Los hombres por su lado, utilizan una serie de artimañas para que la presa ceda y se creen como una completa mentira que si se dicen la cruda verdad serán lanzados al abismo más profundo del calabozo. No, no, ¡No! ¿Quién les dijo que la única manera con la que las mujeres quieran un revolcón es con un “te amo”, “estoy enamorado de vos”? Más de una vez es mentira y la pobre nejas termina de jupa y con el corazón partío porque simplemente aquella hormona libidinosa no se pudo controlar. No hay nada peor que encontrar la mentira. Obvio, esto no es un sentimiento generalizado, siempre habrá algunas más románticas y la palabrería cursi será la única forma de que un hombre llegue a ellas. Sin embargo, a muchas otras les parece más sexy y mucho más prometedor una varonil figura con una varonil actitud sin rodeos ni mentiras ni tramas: “Tengo ganas con vos” y que empiece la acción. Historia real.

    Las mujeres del siglo veintiuno se la han pasado leyendo revistas, viendo películas, teniendo novios y un sin número de formas de comunicación cargadas con bombas sexuales. Es un poco injusto pensar que sólo los hombres sienten hambre de pasión, pero mucho ojo con esto, tampoco se les puede a catalogar a las mujeres como “tales por cuales” por tener una necesidad fisiológica y psicológica, tampoco se trata de ser una fiera indomable y todos los días estar con varios diferentes, tampoco eso puede ser muy sano.

    Entonces, para las mujeres un largo cortejo lleno de regalos y te-amo-s con un final de patanería y mal sexo no tiene sentido si por el otro lado tiene a un mae sincero que le diga, sin ser vulgar, que quiere pasarla un rato en la cama con ella y sólo eso.

    Por eso mae, a usted nunca se le olvide que pasa en la películas, pasa en la vida real. Y hágase un favor, no mienta, no se mande sin red y lleve siempre condones en el carro, bulto, pero NO en la billetera.

Ilustración: Imme Arce y Eduardo Gonzales
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